“Libera tu alma de la opresión y tu vida será mejor”.
De miradas tranquilas y movimientos pausados, los de Reggae Roots 13 van cogiéndole las placas a cualquier chica u oportunidad de fama con la que se encuentren en la calle.
Ellos viven en la comuna 13, venden sanduches, tejen y venden manillas de todos los colores, tamaños y formas. Hoy, de 18 jóvenes que son los que conforman la banda, vinieron tres: Peter Alexander Valenzuela de 18 años, encargado del clarinete, Yuber Alvares de 21 años, el vocalista y Yuber Vergara de 18 años, el trompetista. Entre todos y unidos por una misma idea, están conociendo y aprendiendo a tocar reggae.
Ninguno es rastafari, aunque la colectividad de su banda está muy presente en todo lo que describen de ella. A simple vista, están cómodamente vestidos. Es una pinta humilde y llamativa, y de pronto, después de observarlos detenidamente, se puede ver que tienen algunos Dreads (cabello largo y peinado en trenzas con estilo africano muy propio de los Rastafari). Sin embargo, y debido a las circunstancias en las que viven, ninguno de ellos es capaz de afrontar este estilo de vida.
Del 20 de Julio, Las Independencias, Villa Laura, El Salado, Cuatro Esquinas, Nuevos Conquistadores y de Eduardo Santos, llegan todos los de este combo espiritual a reunirse cumplidamente los martes, en la Institución Educativa Las Independencias. Lugar conseguido después de mucha gestión y rincón de una cantidad inimaginable de sueños y esperanza para estas, y las nuevas generaciones del barrio.
Su nombre inicial fue Ganya Green, pero como protesta por el vicios que se consume a sus amigos y calles y debido a que el nombre era muy controversial, decidieron cambiar a Reggae Roots. Influenciados por bandas como Zona Ganya, Gondwana, Skatalites y The Wailers o estilos como el Hip Hop, están encargados de presentarle a los niños y jóvenes como ellos, una forma diferente de conocer la música y de ver el barrio. Un mensaje donde inevitablemente, se hace un paralelo entre la libertad por parte del reggae y la opresión por parte de las armas y el vicio.
Estos chicos no se quieren quedar quietos, tienen muchas expectativas, anhelos y moral. Son un proyecto de emprendimiento cultural y por eso se la meten toda. La idea es que sus presentaciones sean instrumentales y entre todos, puedan aprender y considerar sacar sonidos digitales, compuestos por melodías y con instrumentos básicos como el bajo, armónica, trompeta y saxo.
En este momento y al caminar por el barrio, la gente ya los distingue. Saben que no perteneces a ningún combo de violencia, saben, que no son viciosos aunque sean de peinados exóticos. En este momento del recorrido de la banda, la comunidad los respeta y apoya, se han establecido como nueva opción, como un mensaje de esperanza, como un conglomerado de pelaos que quieren ofrecer otra otra cosa.
Reggae Roots no pretende arrebatarle las personas a la violencia. Saben que es difícil y más en un espacio donde hay tantas necesidades y estereotipos tan establecidos, aceptados y arraigados por la comunidad. Solo en la generación de nuevos espacios, donde la no violencia sea el eje principal y ellos encabezan la marcha como gestores de paz, podrá verse con el transcurrir de los años, los resultados positivos que todos están esperando para la comuna 13.
No hay que tocar un instrumento musical o saber cantar para hacer parte de Reggae Roots. Muchos de sus integrantes actualmente colaboran de manera indirecta, para que la banda cada día sea más estructurada y fuerte. Todos se consideran hermanos y hay un especial cuidado y atención por aquellos que han estado en reformatorios. Estos, debido a la experiencia y a ciertos temores que han desarrollado por la sociedad, no participan de muchas de las actividades, ni de las presentaciones en el escenario, pero de igual manera y como pueden, tratan de involucrarse, ya sea con la elaboración de las manillas o de los sanduches.
Sacar a relucir los talentos de los jóvenes entre los 15 y 22 años, es el objetivo de la banda, . Poder hacer una crítica constructiva desde las diferentes perspectivas de los jóvenes que habitan las comunas, es a lo que apuntan las canciones.
De los 18 que son, unos terminan el bachillerato, otros comienzan técnicas o pregrados, todos muy relacionados con la música, todos felizmente entusiasmados con lo que viene para ellos.
El lado femenino no se ha dejado a aparte para la banda. Yuliana, de 16 años, está encargada del clarinete, Marilyn de 15 años lo toca también y para finalizar, esta Alejandra encargada de la flauta. Ellas, las tres, están presente desde que se inició la banda, han hecho parte del proceso y tienen las mismas expectativas que los chicos, quienes entusiasmados con ellas, quieren que con la presencia femenina sobresalgan las voces melodiosas que ellas puedan ofrecer a las canciones.
Peter mantiene agujas de croché, no solo para hacer manillas o tejer el pelo del que se deje. Ellos caminan por las calles de su barrio, lo hacen tranquilos y sin deberle nada a nadie. Todos saben que con la idea que tienen van tejiendo nuevos caminos con destino hacia la tranquilidad y el futuro.
http://soundcloud.com/ruta4-scjmedellin/improvisacion-reggae-roots-13



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